La Plata 18 de septiembre de 2008
Fundamentos
La localidad de Ingeniero White se fundó con las primeras obras realizadas por la empresa inglesa Ferrocarril del Sud, en el puerto de Bahía Blanca en el año 1883. Si bien la zona no era la indicada para asentar población, motivo por el cual la fundación de la ciudad homónima del puerto se encuentra a siete kilómetros del mismo, las actividades de servicios (principalmente ferro-portuaria y las conexas) y las industriales necesitaban esencialmente de la radicación de población para el desarrollo de tan importantes actividades.
Así, localidad y puerto han ido creciendo a un ritmo acelerado, principalmente en aquellos años de la consolidación del territorio. Sin embargo, con vaivenes propios de los mercados externos y de las políticas económicas de nuestro país, el puerto tuvo siempre un protagonismo destacado en el desarrollo de la región. No así la localidad, que ha sido postergada muchas veces en las necesidades de satisfacción de sus infraestructuras y equipamientos, aún cuando estos se encuentran ligados directamente a las actividades económicas del lugar.
Pero no sólo ha sido relegada la población; obras imprescindibles como los accesos portuarios, remodelación ferroviaria, puentes y otras tantas, son sumamente necesarias para lograr una logística de transporte intermodal de cargas en una zona crítica que opera como nudo estratégico de una amplísima región que excede en mucho el territorio bonaerense, pero que se plasma en el puerto más importante de la provincia.
En el año 1997 el puerto de Ingeniero White recibió los anuncios de inversión por parte de muchas empresas multinacionales. El conjunto de ellos definía un escenario de corto plazo de fuerte crecimiento, imaginable solo por la cifra de más de dos mil millones de dólares de inversión en un área relativamente pequeña. Por entonces, empresas y municipio trabajaron conjuntamente para elaborar un documento que dimensionó y analizó las obras que se iban a realizar (en un plazo no mayor de tres años) y a la vez que determinará el conjunto de obras necesarias para potenciar los impactos positivos y minimizar los negativos que se irían produciendo inevitablemente por el fuerte movimiento. Cabe señalar que las transformaciones no solo se iban a dar en la etapa de construcción de los emprendimientos, sino también en la de operación de las nuevas industrias ya que se multiplicaba en muchas toneladas los procesos industriales y las cargas portuarias. Un impacto significativo fue la conversión a puerto multipropósito de las actividades que allí se realizan.
Dicha documentación fue presentada en una reunión especial al entonces Sr. Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Eduardo Duhalde, quién señaló lo significativo de los emprendimientos y comprometió su apoyo. Las obras seleccionadas como fundamentales requerían de una inversión inferior al 5% del monto anunciado por el sector privado y debía ser realizado en tres etapas, con lo cual sus tiempos podían estimarse en cinco años.
Diez años después, prácticamente nada se ha hecho de dichas infraestructuras.
Más aún, los impactos negativos sobre la población son concretos; ya no solo no cuentan con las obras de urbanización que permitan una calidad de vida adecuada, sino que llevan a cuestas los riesgos ambientales que generan los procesos de transformación de materias y de transporte de sustancias peligrosas. Estos se manifiestan en accidentes, molestias, riesgos y movimientos sub-superficiales de suelo que han producido roturas en algunas zonas de la localidad. Los efectos finales de estos impactos han sido la desvalorización de las propiedades de residencia y comerciales, la no aceptación de las mismas como garantías hipotecarias por parte de la banca privada y, la expulsión de muchos pobladores a re-localizarse en la ciudad de Bahía Blanca.
Cabe subrayar que éste no es un barrio de la provincia de Buenos Aires, es un nodo neurálgico de las actividades económicas más trascendentales de la misma. Aquí llegan, se transforman y parten cantidades de materias que son imprescindibles para la generación de riqueza en nuestro territorio.
Pero cabe preguntarse ¿Cuál es la estrategia de desarrollo territorial que se tiene para éste sitio tan particular?
Porque debe quedar claro que, si dicho lugar no funciona correctamente, los procesos de desarrollo sufrirán o se limitarán inevitablemente.
En estos últimos quince años se ha logrado un delicado equilibrio entre los sectores público, privado y social, que no ha sido fácil construir, ni lo es mantener. Pero es claro que la mejor manera de consolidar un desarrollo sustentable en su sentido más amplio, es consolidar éste equilibrio. Entre las acciones valorables debemos destacar la conformación del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca y del Comité Técnico de Evaluación y Monitoreo del Ambiente. Ambas entidades consolidan, entre otras, procesos de articulación público-privada-social, que han permitido avanzar en diversos campos.
Sin embargo, han quedado postergadas las obras y sin ellas el desarrollo no podrá ser nunca consolidado. Los anuncios de obras son constantes, la búsqueda de fondos en organismos internacionales como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo para sustentar las mismas postergan muchas veces los tiempos de las necesidades estratégicas de las industrias y las postergadas satisfacciones que reclaman con derecho los vecinos.
En todo esto subyace una pregunta: ¿Por qué ir a buscar a doce mil kilómetros los dineros que se encuentran en el mismo lugar?
Las obras tan postergadas no dependen de personas desconocidas y trámites intrincados que se encuentran en sitios no conocidos, por el contrario, dependen de actores claramente identificados.
Recientemente, la reforma tributaria impulsada por el Sr. Gobernador, Don Daniel Scioli, impactará en una recaudación mayor producto de las actividades de varias empresas del lugar. Por ello se plantea que una parte de dicho nuevo importe de recaudación sea destinado a obras en el lugar. Cabe subrayar lo que anteriormente se ha dicho, no se trata de un barrio de la provincia, sino de un sitio estratégico cuya eficiencia es demandada para la buena marcha de las actividades económicas.
Para dar mayor fuerza a este reclamo, se invita a las principales empresas a acompañar la actitud esperada del Sr. Gobernador, conformando un fondo de contraparte que obviamente beneficiará a todos. La voluntad de articulación con la comunidad ha sido manifiesta por las empresas en forma permanente y concretada en varias acciones, por lo que parece una oportunidad la participación en este fondo.
Para la administración del mismo se ha pensado en una figura generalmente exitosa como es la creación de una unidad especial que se encuentre abocada exclusivamente a las tareas de licitación, control y adquisición de bienes para el logro de los objetivos. Dicha unidad se encontrará conformada por un directorio con representación de todos los sectores involucrados y presidido por el representante del Poder Ejecutivo Provincial.
De esta forma, la Provincia de Buenos Aires no sólo invertirá significativamente en un área de gran sensibilidad, sino que podrá aumentar los montos de dichas inversiones a partir de lograr una mayor contraparte del sector privado.
Por lo expuesto, se solicita a las señoras y señores Senadores, que acompañen el presente proyecto.
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